Peñas Negras en alerta: comunidad diaguita rechaza el avance de Elevado Gold en Catamarca

Comunidad diaguita de Peñas Negras en conflicto con Elevado Gold por el avance minero en Catamarca

En las montañas del oeste de Catamarca volvió a crecer la tensión entre comunidades indígenas, una empresa minera y las autoridades provinciales.

La Comunidad Indígena de Peñas Negras, perteneciente al Pueblo Diaguita, denunció un nuevo intento de ingreso de Elevado Gold S.A. al territorio que considera ancestral. Ante esa situación, resolvió declararse en estado de alerta y asamblea permanente.

La comunidad anticipó que no permitirá el ingreso de máquinas, camionetas, geólogos ni trabajadores de la compañía. También reclamó el retiro definitivo de Elevado Gold de la zona.

El conflicto lleva varios años y combina una disputa territorial con el avance de la exploración minera. Además, plantea interrogantes sobre la aplicación de la Consulta Previa, Libre e Informada y el papel del Gobierno provincial.

Peñas Negras: territorio, agua y vida comunitaria

Peñas Negras se encuentra en el departamento Belén, en el oeste de Catamarca. Está situada en una región puneña, cerca del límite provincial con Salta.

Las grandes distancias, las montañas y la aridez caracterizan el territorio. En ese contexto, las fuentes de agua tienen una importancia fundamental.

La comunidad utiliza históricamente esas tierras para el pastoreo. Allí existen aguadas, puestos, corrales y lugares con valor cultural y espiritual.

Por ese motivo, la defensa territorial no se limita a una discusión sobre una superficie determinada.

“Nuestro territorio es lugar de pastoreo ancestral, de aguadas, de sitios sagrados y de vida comunitaria. No es un desierto, es nuestra casa”, sostuvo la comunidad.

Ese planteo resume uno de los principales puntos del conflicto.

Para una compañía minera, una montaña puede representar un área con potencial para la extracción de minerales. Para quienes habitan esos lugares, puede constituir simultáneamente una zona de pastoreo, una fuente de agua o un espacio de enorme importancia cultural.

Peñas Negras: territorio, agua y vida comunitaria

Peñas Negras se encuentra en el departamento Belén, en el oeste de Catamarca. Está situada en una región puneña, cerca del límite provincial con Salta.

Las grandes distancias, las montañas y la aridez caracterizan el territorio. En ese contexto, las fuentes de agua tienen una importancia fundamental.

La comunidad utiliza históricamente esas tierras para el pastoreo. Allí existen aguadas, puestos, corrales y lugares con valor cultural y espiritual.

Por ese motivo, la defensa territorial no se limita a una discusión sobre una superficie determinada.

“Nuestro territorio es lugar de pastoreo ancestral, de aguadas, de sitios sagrados y de vida comunitaria. No es un desierto, es nuestra casa”, sostuvo la comunidad.

Ese planteo resume uno de los principales puntos del conflicto.

Para una compañía minera, una montaña puede representar un área con potencial para la extracción de minerales. Para quienes habitan esos lugares, puede constituir simultáneamente una zona de pastoreo, una fuente de agua o un espacio de enorme importancia cultural.

El Ministerio de Minería frenó trabajos ante el conflicto

Los antecedentes muestran que las autoridades provinciales ya tuvieron que intervenir.

Luego de anteriores cuestionamientos de Peñas Negras, el Ministerio de Minería resolvió detener tareas de prospección no invasiva.

El entonces ministro Marcelo Murúa explicó que Elevado Gold había realizado tres pedidos. Dos, correspondientes a zonas reivindicadas por Peñas Negras, fueron rechazados a pedido de la comunidad.

El tercero había recibido autorización, pero posteriormente surgió una controversia territorial.

El caso debía ser abordado por la Secretaría de Comunidades, dependiente del Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos provincial.

De esta manera, la discusión excede la existencia de permisos mineros. Uno de los puntos centrales consiste en determinar los derechos territoriales existentes y las comunidades que deben intervenir en las decisiones.

La Consulta Previa, Libre e Informada, en el centro de la disputa

Peñas Negras sostiene que existe un derecho que debe ser respetado antes de cualquier avance sobre su territorio: la Consulta Previa, Libre e Informada.

Este mecanismo está contemplado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La Constitución Nacional, además, reconoce en su artículo 75 inciso 17 la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos.

La consulta debe ser previa porque tiene que producirse antes de adoptar medidas que puedan afectar directamente a una comunidad.

Debe ser libre, es decir, desarrollarse sin coerción o condicionamientos. También debe ser informada, garantizando que las comunidades conozcan las características y posibles consecuencias de los proyectos.

Peñas Negras afirma que estas condiciones no fueron respetadas.

En una asamblea realizada en julio de 2023 con representantes de organismos provinciales, la comunidad dejó asentada su negativa a autorizar estudios de Elevado Gold dentro del territorio que reclama.

Meses después, las autoridades mineras provinciales aprobaron la continuidad de determinadas actividades relacionadas con el proyecto.

La controversia volvió entonces a escalar.

El antecedente de 2024: represión y un comunero de 83 años herido

Uno de los episodios más graves ocurrió en abril de 2024.

Integrantes de Peñas Negras denunciaron que personal relacionado con Elevado Gold intentó ingresar al territorio acompañado por efectivos de la Policía de Catamarca.

Las tareas estaban vinculadas con la prospección en el área del cerro Alto de Salle, donde se encuentra el pedimento minero Alto El Mulato.

La comunidad intentó impedir el ingreso.

El operativo derivó en incidentes y personas heridas. Entre ellas estuvo Félix Escalante, un comunero de 83 años, quien fue golpeado durante la intervención policial.

Las imágenes del episodio tuvieron repercusión nacional.

Posteriormente, comunidades diaguitas realizaron protestas y cortes sobre la Ruta Provincial 43. Exigieron el retiro del personal de Elevado Gold y de las fuerzas policiales desplegadas en la zona.

Aquel episodio mostró que la controversia territorial podía transformarse rápidamente en un conflicto de mayor gravedad.

El agua, otro elemento central del conflicto minero

El agua constituye otro de los puntos sensibles.

La Puna catamarqueña presenta condiciones de extrema aridez. Las fuentes hídricas son esenciales para las poblaciones, los animales y las actividades productivas.

En Peñas Negras, las aguadas forman parte de los espacios utilizados históricamente para el pastoreo.

Por esa razón, la preocupación ambiental no comienza únicamente ante la eventual explotación de una mina.

Las primeras etapas de prospección y exploración pueden implicar circulación de vehículos, apertura de caminos, movimientos de maquinaria y, dependiendo de las características del proyecto, perforaciones.

Para las comunidades existe además un interrogante de largo plazo: qué ocurriría con los recursos hídricos si los proyectos avanzaran posteriormente hacia otras etapas.

En una región donde el agua es escasa, la pregunta adquiere una relevancia decisiva.

Elevado Gold firmó un convenio vinculado con Aguas Calientes

Otro elemento del entramado es la relación establecida entre Elevado Gold y otras comunidades de la región.

Según la documentación aportada, la empresa participó junto con el Ministerio de Educación de Catamarca en un convenio de responsabilidad social relacionado con la comunidad de Aguas Calientes.

El acuerdo contemplaba mejoras en la Escuela Secundaria Rural N.º 30 y mencionaba también la participación de representantes de La Angostura y Carachi.

Este antecedente muestra que el escenario no puede reducirse simplemente a una confrontación entre “la minería” y “las comunidades indígenas”.

Existen posiciones diferentes entre comunidades de la misma región.

Mientras Peñas Negras rechaza el avance de Elevado Gold sobre el territorio que reivindica, representantes de Aguas Calientes han expresado su consentimiento al desarrollo del proyecto y defendido sus expectativas de crecimiento económico.

Precisamente por eso, establecer la situación territorial, las autorizaciones existentes y el alcance de las consultas realizadas constituye uno de los puntos fundamentales para esclarecer la controversia.

Peñas Negras vuelve a declararse en alerta

El nuevo comunicado de Peñas Negras indica que la situación volvió a escalar.

La comunidad denunció un “intento ilegal de ingreso” de Elevado Gold y afirmó que cualquier avance sin consulta vulneraría sus derechos.

Por ese motivo decidió mantenerse en alerta y asamblea permanente.

También anunció que impedirá el ingreso de máquinas, camionetas, geólogos y trabajadores de la compañía.

El reclamo fue dirigido especialmente al Gobierno de Catamarca y al Ministerio de Minería. Peñas Negras responsabilizó a las autoridades por cualquier episodio de violencia que pudiera producirse y exigió el retiro de Elevado Gold.

El antecedente de 2024 explica la gravedad de esa advertencia.

Las comunidades diaguitas buscan una respuesta conjunta

Peñas Negras también convocó a integrantes de la Unión de Pueblos de la Nación Diaguita de Belén y a comunidades como Laguna Blanca, Corral Blanco, Aguas Calientes y Antofalla.

Asimismo, llamó a organizaciones vinculadas con la defensa del agua y el ambiente.

La estrategia busca impedir que la controversia permanezca aislada.

En la Puna, los territorios utilizados por las distintas comunidades se encuentran relacionados mediante caminos, zonas de pastoreo y fuentes de agua. Por eso, las consecuencias de determinados proyectos pueden trascender los límites de una sola comunidad.

Catamarca profundiza su apuesta por la minería

El conflicto se produce mientras Catamarca busca ampliar su actividad minera.

El litio, el cobre y el oro ocupan un lugar cada vez más importante en la estrategia económica provincial.

En ese contexto también aparece CAMYEN, la compañía minera estatal de Catamarca, creada para promover el aprovechamiento de los recursos minerales provinciales.

Durante agosto avanzó en la Legislatura una reforma destinada a transformar CAMYEN de Sociedad del Estado en una Sociedad Anónima Unipersonal.

La iniciativa busca modificar las herramientas disponibles para administrar los pedimentos mineros de la empresa estatal en momentos en que Catamarca pretende atraer nuevas inversiones.

Para las comunidades, sin embargo, el desarrollo de la actividad abre preguntas fundamentales: quién controla los proyectos, quién decide sobre los territorios y qué participación efectiva tienen quienes los habitan.

Una disputa que excede a Peñas Negras

El conflicto de Catamarca forma parte de un debate más amplio.

Argentina atraviesa una etapa en la cual recursos como el litio, el cobre, el oro y los hidrocarburos ocupan un lugar central en distintas estrategias provinciales y nacionales.

Los gobiernos presentan esas actividades como oportunidades para atraer inversiones, aumentar las exportaciones y generar empleo.

Pero los recursos se encuentran en territorios concretos.

Están debajo de montañas, salares y regiones donde existen comunidades que desarrollan desde hace generaciones sus propias formas de vida.

El desafío aparece cuando esos territorios coinciden con áreas consideradas estratégicas para nuevos proyectos extractivos.

En Peñas Negras esa discusión ya atravesó despachos gubernamentales, protestas, intervenciones policiales y enfrentamientos.

Ahora comienza un nuevo capítulo.

La comunidad sostiene que no permitirá el ingreso de Elevado Gold y permanecerá en asamblea permanente.

Mientras Catamarca busca profundizar su perfil minero, vuelve a quedar planteada una cuestión que excede al potencial de oro o cobre existente debajo de las montañas.

La discusión de fondo es quién tiene derecho a decidir sobre el territorio, bajo qué condiciones puede avanzar una empresa y qué alcance efectivo tienen los derechos reconocidos a las comunidades indígenas.

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